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domingo, 16 de octubre de 2011

DIARIO DE UNA ASIGNATURA LLAMADA ANIMACIÓN CULTURAL-SEMANA-4


Si la pasada semana iniciamos la bonita aventura de conocer que es política cultural, esta hemos empezado a desarrollar este apasionante tema. Pues eso, que la semana pasada ya hablé sobre que era política cultural, su definición, su concepto y sus finalidades. Ahora, hemos profundizado y conocemos una pequeña parte de su historia.

Una cosa debe quedar siempre clara cuando hablamos de política cultural, que esta se puede desarrollar desde el ámbito público como desde la iniciativa privada y que los contenidos de dicha política nunca serán neutros, es decir, que siempre irán dirigidos a generar una reacción en las personas, bien para motivar unas inquietudes bien con efectos más alienantes.

Es por eso que al referirnos a que una política cultural es un conjunto de acciones o intervenciones en la vida cultural o social de la comunidad debemos poner especial atención y tener una visión crítica de las mismas por que ya sabemos que estas políticas a veces las carga el diablo y corremos el riesgo de sufrir una manipulación en sus contenidos, de ahí a que las políticas culturales deban ser participativas y abiertas.

¿Y cuales serían sus finalidades? Pues fácil, facilitar el acceso a la cultura, utilizarla como elemento integrador en la sociedad, como elemento participativo, para aumentar el empoderamiento de la comunidad, como elemento educativo, para generar una actividad económica (si, los artistas también viven del mundo de la farándula), como refuerzo de nuestra identidad colectiva y por el interés político puro y duro, bien para quedar estupendamente de cara a la galería o para controlar al rebaño con contenidos neutros o tibios que neutralicen el sentido crítico de las personas.

Así que después de este breve resumen, podemos empezar a adentrarnos dentro de la historia de las políticas culturales y de donde provienen.

Las políticas culturales se empiezan a utilizar durante la época de la ilustración a finales del S.VII surgen de la inquietud de la monarquía por educar al pueblo. Hasta entonces el vulgo había sido total y absolutamente analfabeto y el acceso a la cultura, las expresiones artísticas o la educación eran un privilegio del que solo gozaba la nobleza,la burguesía, o el clero. Estas políticas eran marcadas por la realeza que cedía sus obras para ser expuestas en museos a los que naturalmente solo podía acceder gente de buen vestir y buen linaje, con lo que dichas políticas seguían siendo excluyentes. Este, sería el origen de la intervención del estado en la vida cultural. Estas políticas generaron algún que otro dolor de cabeza a la realeza de la época que fueron extirpados inmediatamente con la llegada de la revolución francesa.



De este gusto por el arte, dentro de las capas sociales pudientes surgió la figura del mecenas, que en su gusto por el arte se convirtió en consumidor del mismo y contrataba los servicios de los diferentes artistas para encargarles las obras a su gusto personal. Más tarde surgirían las academias de arte en las que se establecen unos sistemas centralizados y organizados para trabajar y la imposición del gusto del mecenas ya no es tan influyente a la hora de hacer arte. 



Es en el S. XIX cuando se empiezan a desarrollar los primeros sistemas educativos dotándolos de contenido y de una estructura, es España surge en 1856 la ley Mollano que en su estructura permaneció vigente hasta 1970. Es esta época donde surge un enfrentamiento entre una corriente de artistas y las autoridades burocráticas culturales por que deciden saltarse los protocolos de las academias y sus cánones técnicos. Es en esta época donde comienzan a surgir los primeros artistas independientes y tal. También, la burguesía empieza a tener un poder de adquisición notable y se convierte en consumidor de arte. La imprenta también contribuye a desarrollar nuevas formas de expresión artística y de comunicación, sobre todo en la producción de obras literarias, que facilita el proceso y permite elevar el numero de unidades.



Pero es en el periodo de entreguerras, a principios del maravilloso S.XX cuando las políticas culturales empiezan a tener una mayor importancia en los estados, la necesidad de los regímenes autoritarios de la época de crear elementos simbólicos que exalten el patriotismo y una misma visión identitaria invitan a los dictadores a crear políticas que influyan en los gustos de las personas. Todos los mecanismos que surgen para difundir la cultura estarán al servicio del poder. Los medios de comunicación, las administraciones públicas, etc etc, todo se utilizará como mecanismo de control.



Una vez finalizada la segunda guerra mundial y con el mundo hecho añicos, es en Europa donde se comienzan a asentar los cimientos del estado de bienestar. Inquietud que surge por dotar a la sociedad de un bienestar material en contraposición del trato despectivo que se recibía de los sistemas anteriores. Es ahí cuando entre otras cuestiones, el desarrollo cultural se convierte en cuestión de estado y se hace una promoción directa de lo que se viene considerando la gran cultura, es decir, manifestaciones artísticas muy determinadas y muy elitistas como eran la pintura, la ópera, la música clásica etc etc etc......



En los 60 fruto de la revolución de Mayo del 68 en Europa y de la revolución contracultural de los Hippies en EEUU surge un movimiento renovador de la cultura que con una actitud completamente creativa y participativa pasan a ser elementos activos y dinamizadores del arte y la cultura. Estos nuevos artistas que con una mayor educación fruto de los sistemas educativos desarrollan inquietudes y no se conforman con ser meros espectadores de la cultura, se cuestionan los métodos de la misma y deciden vivir el arte de manera más intensa.



Es en esa época donde surge la animación sociocultural, fruto de la participación de la sociedad en la creación de cultura y de ahí surgen movimientos o alternativas culturales tan influyentes como el Rock, el pop art, el cómic.........

Es ahí donde podemos empezar a hablar de la democratización de la cultura diversificando no solo las distintas formas de expresión, sino haciendo partícipe a una mayor parte de la sociedad con movimientos culturales más atractivos que se aproximan más a su modo de vida o a su manera de entenderla.

Pero no todo es alegría y jolgorio, llegan los 80 y con ellos la crisis del petroleo. Y ea ahí, con la escasez de recursos cuando se comienza a pensar en otro modo de dirigir la cultura, es cuando nace el concepto de gestión cultural fruto de la inquietud por optimizar al máximo los recursos que se destinan a la cultura y se comienzan a justificar las políticas culturales como generadoras de actividad económica. Este, comienza a ser el fin de la participación ya que se paralizan muchos de los servicios culturales siempre que no respondan a un plan de rendimiento. Es decir, que se comienza a contemplar a la cultura como opción de mercado pura y dura y santas pacuas de Belén, vuelta al concepto de espectáculo, todos a abarrotar estadios para ver a los AC/DC y los QUEEN ¡¡yeah!!

El S.XXI con su globalización y los ciclos migratorios que han convertido Europa en espacio multicultural se plantea el nuevo reto de cohesionar a la sociedad y volver a una cultura participativa en la que todos contribuyamos a desarrollar unas políticas que sirvan como elemento de integración y diversificación del arete, la cultura y las relaciones entre las personas.



La conclusión que saco de todo este resumen de las historia en materia de política cultural es que dichas políticas son tan necesarias como peligrosas, un arma de doble filo que si no son utilizadas de manera responsable, democrática y destinada a la educación y desarrollo de las personas pueden provocar el efecto contrario de la que es su verdadera finalidad.

Es por ello que el elemento participativo y la independencia de la persona para elegir contenidos es fundamental para un buen desarrollo del sentido crítico de hacia donde van dirigidas las cosas y por tanto no dejarnos engañar. Esa, la función participativa, la inclusión de las personas en la vida cultural el desarrollo de unas inquietudes es nuestra labor como animadores para garantizar un libre acceso a la cultura y el mantenimiento de su democratización.


                                                 

2 comentarios:

  1. Muy instructivo... pero una matización. Después de la foto de John Lenon, en el segundo párrafo, dices que es DEMOCRATIZACIÓN y creo que debería poner DEMOCRACIA.

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  2. Puede ser, pero no me gusta cambiar los textos, es una manía que tengo, gracias por el apute. ;)

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