Lo reconozco, me he despistado, ando más perdido en el espacio/tiempo que Mariano Rajoy en una biblioteca.....
Ya no se que semana es la que tengo que actualizar, tanto día de fiesta, tantas vacaciones y mi dejadez avivada por la llama de la pereza me han dejado en fuera de juego y no se por donde seguir este diario. La culpa es de zapatero.
Voy a resumir pues, lo que fue el final de año en unas breves cuestiones.
Me resultó muy interesante la dinámica que nos propuso Carles para hacer evaluación de la primera parte del ciclo. Poder juntar la opinión libre de todos junto con una fase en la que favorecer cierta creatividad es algo muy adecuado al módulo de animación cultural, hay que motivar a que podamos desarrollar estos dos aspectos a la hora de trabajar.
No quiero tampoco reflexionar mucho acerca de las conclusiones que hizo cada uno de nosotros. Cada cual tiene su visión y se siente motivado o desmotivado por según que cuestiones, no hay más.
Lo siguiente que quiero destacar es la posibilidad que se nos brinda como futuros animadores culturales de organizar unas jornadas acerca de la propia animación, sus competencias y la inclusión definitiva en otros sectores ajenos al ocio y el tiempo libre.
Como futuros animadores, una de nuestras funciones será la de fomentar la participación, generar inquietudes y favorecer con acciones el desarrollo y la adquisición de conocimientos, compartirlos y difundirlos. Por eso, veo importante vivir o aprender la experiencia de organizar dichas jornadas en nuestra formación como profesionales de la animación.
También, antes de finalizar el año, pudimos por fin materializar la actividad de realizar una visita a un elemento patrimonial de nuestra ciudad favorita, Valencia, el "Cap i casal" la capital de todos los valencianisimos.
Cada grupo eligió el lugar que le pareció más atractivo, oportuno o carismático, algunos se encontraron con problemas de última hora y debieron cambiar de lugar debido a imprevistos de última hora generados por la organización de dichos lugares, los cuales no parece que vean con buenos ojos que estudiantes que se están formando puedan hacerlo en las mejores condiciones y se les den la facilidades necesarias, anteponiendo los intereses a las concesiones de empresas privadas al interés general que supone formar buenos profesionales de la animación.
Con esta actividad hemos podido aprender a realizar actividades alternativas a las simples visitas guiadas, y dotar de elementos más atractivos dichas visitas, provocando o intentando hacerlo al menos, de dotar de un valor añadido dicho patrimonio con un interés por parte de los visitantes de pasar un rato agradable mientras contemplan dichos patrimonios arquitectónicos.
Pero no me quedo tranquilo hablando de lo que solamente pudimos aprender en cuanto a organizar actividades más o menos lúdicas o atractivas en torno a nuestro querido y amado patrimonio. Esta experiencia nos ha servido, o a mi al menos me lo ha parecido, para constatar que nuestras administraciones públicas, gobernadas por unos políticos que defienden modelos neoliberales a ultranza, con todo lo que ello conlleva, y que ha impuesto una especulación inmobiliaria salvaje e indecente no solo en la ciudad de Valencia, sino en todo el territorio del "Pais valenciá", no sienten ningún interés por favorecer, preservar o promocionar nuestro patrimonio.
El patrimonio, como hemos visto a lo largo del tema, sirve para conocer y mantener nuestra identidad como pueblo, nuestra cultura en definitiva. Lamentablemente, esto no es la prioridad actual, y se ha preferido dirigir las inversión hacia una construcción artificial de nuestra imagen hacia el exterior, alejándola cada vez más de lo que realmente somos, favoreciendo así movimientos especulativos en torno a un turismo masivo más interesado por otros aspectos relacionados con la cultura de masas que con la cultura en si misma. Esto provoca una clara confusión en la población, que a día de hoy no sabe muy bien cual es su propia identidad ni tiene un conocimiento de su propio patrimonio ni el valor que este posee.
Con esto, despedimos nuestro glorioso 2011, dimos paso al 2012 y con el a una nueva era alumbrada por nuestro glorioso y omnipotente líder, es pues el momento añorado por todos, es la hora de la llegada de ¡¡EL AÑO MARIANO!!
Pero no me gusta acabar estos diarios sin una aportación que os sirva como enriquecimiento personal, así que la aportación de esta semana es que el caballo de Alejandro Magno se llamaba Bucéfalo.
Fin.

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