Y encima la fundación Francisco Franco, encargada de defender la memoria de tan ilustre asesino, va a denunciar al autor de esta obra por ¡¡FOMENTAR EL ODIO!! Viendo como anda la audiencia NAZIonal últimamente, si yo fuese el escultor, andaría preparando los papeles para solicitar asilo político en algún sitio donde todavía les quede algo de sentido común.
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