De un ministro se espera que sea una persona capaz. También se espera que esté informado para hacer su trabajo, o al menos defender en público sus manifestaciones. Que se permitan el lujo de ir hablando sobre cuestiones que no se corresponden con la realidad es cuanto menos sospechoso de incompetencia o de intento de manipular la opinión pública.
Esta gente ha entrado a cuchillo, no respetan nada y su misión es cargarse todo aquello que construyan los demás. No voy a hacer una defensa de la asignatura de educación sobre la ciudadanía o como demonios se llame, seguramente sea una materia pretenciosa y adoctrinadora, como lo han sido siempre las asignaturas de ética o religión y la nueva materia que nos va a proponer este gobierno. Estas asignaturas solo sirven para generar polémica y francamente ya cansa que desde la educación pública tengamos que sufrir estos abusos. Va siendo hora de que nos planteen una educación pública de calidad y estable en sus planteamientos.
Por otro lado, tratar de mentir a la sociedad manipulando la opinión de la sociedad no tranquiliza demasiado, esto dará seguramente paso a una justificación en la que nos van a endiñar. Seguro que los obispos andan detrás, por eso resulta ridículo agarrarse a un clavo ardiendo. Hacernos creer que el PSOE ha diseñado una asignatura que promueva el marxismo o un estado socialista no se lo cree nadie más que los que abrazan la fe más reaccionaria y casposa, la iglesia lo hace, como lo hacen algunos pseudoperiodistas instalados en la actitud ultra más recalcitrante. Por eso huele que un ministro salga ahora con este tiupo de acusaciones, basadas en la mentira complaciendo a estos pájarracos. En fin, que dios nos pille confesaos.
http://www.publico.es/culturas/419848/que-no-es-un-libro-de-texto-senores-que-no-que-no-mientan

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